Cristianos al día
Todo cristiano en la actualidad
 
 F.A.Q.F.A.Q.   BuscarBuscar   Lista de MiembrosLista de Miembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   RegístreseRegístrese 
 PerfilPerfil   Identifíquese para revisar sus mensajesIdentifíquese para revisar sus mensajes   ConectarseConectarse 



El Sexo es Sagrado

 
Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema    Índice del Foro Cristianos al día -> Familia y matrimonios
Ver tema anterior :: Ver siguiente tema  
Autor Mensaje
Rodas
Colaborador


Registrado: 11 May 2008
Mensajes: 71

MensajePublicado: Dom Jun 29, 2008 12:20 pm    Título del mensaje: El Sexo es Sagrado Responder citando

Por: J. Christoph Arnold
Tomado del Libro:
http://www.ploughbooks.co.uk/downloads/download.php?ebook=un-llamado-a-la-pureza.pdf



La sexualidad y el aspecto sensorial
Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se
toma con acción de gracias; porque es santificado por la Palabra de Dios
y la oración.
1 Timoteo 4.4-5
Todo lo que percibimos con nuestros sentidos pertenece
a lo sensible, incluyendo la atracción sexual.
Sin embargo, así como el área de la experiencia sensorial nos puede
acercar a Dios, también puede descarriarnos y sumergirnos en tinieblas
satánicas. A menudo nos inclinamos hacia lo superficial y dejamos de
recibir la fuerza y poder de lo que Dios nos podría dar si no fuéramos
así. A menudo, al aferrarnos a lo que experimentamos con los sentidos,
nos olvidamos de Dios y perdemos la posibilidad de experimentar su
voluntad en toda su profundidad.

El gozo duradero no se encuentra en nuestros
sentidos, sino en Dios
El Espíritu no desea que rechacemos el cuerpo ni sus poderes emocionales. Sin embargo, no debemos olvidar que Satanás busca socavar todas las cosas buenas; él tergiversa la verdad y siempre está esperando engañarnos, sobre todo en este aspecto.
Es cierto que el alma está atraída a Dios por medio del espíritu, pero
siempre está atada a lo físico por medio del cuerpo. Lo físico no es un
verdadero enemigo del espíritu, y nunca se debe despreciar. El verdadero
enemigo es Satanás, que constantemente intenta atacar al alma
humana y separarla de Dios.
En sí, no hay nada malo en la esfera de los sentidos. Al fin y al
cabo, en cierta forma todo lo que hacemos, ya estemos despiertos o
dormidos, es una experiencia sensorial. Sin embargo, ya que no somos
simples animales, porque fuimos creados a la imagen de Dios, se espera
mucho más de nosotros.
Cuando dos personas se enamoran, el gozo que sienten al principio
está al nivel sensorial: se miran a los ojos, se escuchan hablar, se deleitan
en tocar uno la mano del otro, o aun en sentir el calor de la cercanía
del otro. Por supuesto, la experiencia es mucho más profunda que el
ver, escuchar o tocar, pero siempre comienza como una experiencia
sensorial.
Sin embargo, el amor humano nunca puede permanecer en este nivel;
tiene que ser mucho más profundo. Cuando lo sensorial se convierte
en un fin en sí mismo, todo parece transitorio y temporal, y sentimos
la necesidad de buscar nuestra satisfacción en experiencias cada vez de
mayor intensidad (cf. Efesios 4.17-19). Al gastar nuestras energías en
la intoxicación de los sentidos, pronto agotamos y arruinamos nuestra
capacidad de recibir la fuerza esencial de la vida. Y también perdemos
la capacidad de tener cualquier experiencia profunda e interna.
A menos que nos entreguemos (incluso nuestros sentidos) en reverencia
a Dios, seremos incapaces de experimentar plenamente las cosas
de este mundo. En Dios podemos experimentar lo eterno dentro de
lo sensorial. En Él podemos satisfacer los anhelos más profundos del
corazón, de lo que es auténtico y duradero.

Cuando se está entregado a Dios, nuestra sexualidad
es un regalo
Como un regalo de Dios, la sensualidad es un misterio; sin Dios, se
pierde su misterio y queda profanada. Esto es especialmente cierto
cuando se trata de todo el aspecto sexual. La vida sexual contiene una
intimidad profunda que es muy singular en sí, que cada uno de nosotros
esconde instintivamente de los demás. El sexo es el secreto de cada
persona, algo que afecta y expresa su ser más profundo. Cada revelación
en este aspecto abre la puerta a algo íntimo y personal, y permite que
otra persona descubra su secreto. Por eso el aspecto sexual – aunque es
uno de los regalos más grandes de Dios – también genera vergüenza.
Nos avergonzamos de revelar nuestro secreto delante de otras personas.
Hay una razón: así como Adán y Eva se avergonzaron de su desnudez
delante de Dios porque sabían que habían pecado, todos nosotros sabemos
que somos pecadores por naturaleza. Este reconocimiento no
es una enfermedad mental, según dicen los psicólogos modernos. Es
la respuesta instintiva para proteger lo que es santo y dado por Dios, y
debe llevar a cada persona al arrepentimiento.
La unión sexual está destinada a ser la expresión y realización de
un lazo de amor duradero e irrompible. Representa la entrega suprema
a otro ser humano porque incluye la revelación mutua del secreto
más íntimo de cada uno. Por lo tanto, es una profanación participar
en la actividad sexual de cualquier índole sin estar unidos por el lazo
del matrimonio. La costumbre común de la «experimentación» sexual
premarital, aun con una persona con quien uno se piensa casar, no es
menos terrible y puede hacer gran daño a un matrimonio futuro. El
velo de intimidad entre un hombre y una mujer no se debe levantar sin
la bendición de Dios y la Iglesia en el matrimonio (cf. Hebreos 13.4).
Aun dentro del matrimonio, todo el aspecto de la intimidad sexual
debe colocarse bajo el dominio de Cristo para poder dar buen fruto.

Las personas que consideran la lujuria sexual de la misma manera en
que consideran la gula no entienden el significado de la esfera sexual.
Cuando cedemos ante las tentaciones de la lujuria o la impureza sexual,
nos contaminamos de manera diferente a lo que sucede con la gula,
aun cuando ésta sea condenada también por San Pablo. La lujuria y
la impureza nos hieren en lo más profundo de nuestro corazón y de
nuestro ser. Estos pecados atacan la parte más íntima del alma. Cuando
caemos en la impureza sexual, nos convertimos en víctimas de la maldad
demoníaca y se corrompe todo nuestro ser. Entonces sólo podemos
ser liberados a través de un arrepentimiento profundo y verdadera conversión
de corazón.

Lo contrario de la impureza no es el legalismo
Lo contrario de la impureza sexual y la sensualidad, sin embargo, no
es la mojigatería, el moralismo, ni la falsa piedad. Jesús nos hace advertencias
muy serias en este aspecto (cf. S. Mateo 23.25-2Cool. En todo
lo que experimentamos con nuestros sentidos, nuestro gozo debe ser
auténtico y libre. Pascal dice: «Las pasiones son más vivas en los que desean
renunciarlas.» Cuando se reprime la sensualidad por medio de una
compulsión moral en vez de una disciplina interna, sólo se encontrarán
nuevas salidas de mentiras y perversidad (cf. Colosenses 2.21-23).
En nuestros tiempos corruptos que carecen de vergüenza, resulta
cada más vez difícil criar a los hijos con una sensación profunda de
reverencia hacia Dios y hacia todo lo que Él ha creado. Esto nos obliga
todavía más a empeñarnos en criar a nuestros hijos de tal manera que,
se casen o no cuando sean adultos, lleguen a ser hombres y mujeres
comprometidos a una vida de pureza.
Debemos tener cuidado de que nuestros hijos no hablen irreverentemente
acerca de asuntos sexuales. Sin embargo, al mismo tiempo no
podemos evitar el tema. Más bien, hay que guiar a nuestros hijos para
que tengan un espíritu de reverencia. Debemos enseñarles a comprender
el significado y la santidad del sexo en el plan de Dios, y enfatizar
la importancia de mantener el cuerpo puro y sin contaminación para
el propósito singular del matrimonio. Deben aprender a creer, como lo
hacemos nosotros, que el sexo encuentra su mayor realización, y por lo
tanto proporciona el mayor placer, sólo dentro del marco de un matrimonio
puro y santo.
Dios se goza cuando una pareja joven experimenta la unión completa:
primero en espíritu, luego de corazón a corazón y de alma a alma,
y luego en el cuerpo. Dios se goza cuando un hombre y una mujer
levantan el velo del sexo, en reverencia delante de Él, en relación con
Él, y en la unidad dada por Él. Cada pareja debe buscar esta reverencia,
porque «los puros de corazón verán a Dios».
Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado


Joel_1
Administrador


Registrado: 29 Sep 2007
Mensajes: 299
Ubicación: CARABOBO-VENEZUELA

MensajePublicado: Lun Jun 30, 2008 11:05 pm    Título del mensaje: Responder citando

Interezante el libro hermano ya lo había leído muchas gracias, el fin de semana lo subo en PDF para su libre descarga Very Happy

Saludos Laughing Laughing Wink
_________________
http://www.cristianosaldia.com
http://www.cristianosaldia.com/galeria.php

Volver arriba
Ver perfil del usuario Enviar mensaje privado Enviar correo Visitar sitio web del autor MSN Messenger
Mostrar mensajes anteriores:   
Publicar Nuevo Tema   Responder al Tema    Índice del Foro Cristianos al día -> Familia y matrimonios Todas las horas están en GMT
Página 1 de 1

 
Saltar a:  
No puede crear mensajes
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas




Powered by phpBB © 2001, 2005 phpBB Group
Foro hospedado por tu-foro-gratis.com / Obtenga su propio foro gratis / Aumente su tráfico / Culturismo y Musculación